Caldera de condensación de gas, fácil de ahorrar dinero

Caldera de condensación de gas

Caldera de condensación de gas, fácil de ahorrar dinero

La palabra “economía/ahorro” es sin duda la perfecta definición de calderas de condensación.

Cuando pensamos en ahorro solemos pensar en ahorro económico, y es que las calderas de condensación te dan hasta un 30% de ahorro en los recibos del gas si lo equiparamos con cualquier otra caldera, pero no nos referimos solo al tipo de ahorro, que por supuesto nos apasiona… Desde Instalaciones Rubio queremos que entiendas el verdadero significado de estas calderas, qué nos aportan, qué aportan al mundo, sus ventajas, inconvenientes, etc. ¡Sigue leyendo el artículo!

¿Qué es una caldera de condensación?

Las calderas de condensación son dispositivos que producen gran volumen de agua caliente (no demasiado caliente), por lo que son calderas económicas y ahorradoras de energía porque producen muy pocas emisiones de dióxido de carbono. La única diferencia entre una caldera de condensación y otra caldera es que utiliza energía de los gases de escape. Una vez que la caldera genera energía o calor, distribuye el calor a la habitación a través de varios elementos y radiadores o mediante un sistema de tuberías colocado debajo del piso, de modo que el piso se convierte en un radiador de calor.

Caldera de condensación de gas

Pero… ¿Qué significa que una caldera utiliza su propia energía? Las calderas de condensación no ofrecen más que calefacción, no enfrían, pero lo hacen con una eficiencia de hasta el 109%, porque básicamente la energía que generan se recupera y se convierte en energía añadida. Hoy en día es la mejor caldera porque combina todos los puntos que queremos escuchar: económica, ahorradora de energía, eficiente y eficaz.

En resumen… ¿Por qué instalar una caldera de condensación? Solo hay dos razones claras: el ahorro de hasta un 30% en los recibos y la preocupación por el ecosistema.

El funcionamiento de una caldera de condensación comienza con la transferencia de calor a través de la radiación. Una vez que el agua esté lo suficientemente caliente (entre 40 y 70º), se producirá la condensación del vapor de agua, por lo que los gases de escape se pueden descargar a una temperatura inferior a la temperatura de condensación.

Luego se crea la conducción de este calor a través de los elementos que hemos comentado anteriormente (radiadores o suelos) y una vez que los elementos desprenden calor y calientan la habitación, se produce la tercera fase de convección donde el vapor de agua cambia de estado por gas contaminante. y la caldera lo recupera, lo aprovecha y lo transforma nuevamente en más energía (o calor), logrando así está eficiencia del 109%.

Si es el momento de cambiar la caldera a una caldera de condensación, se deben considerar diferentes factores antes de decidir comprar o no. Lo más importante es… ¿Qué tipo de combustible necesitamos? La caldera de condensación es una caldera de propano, el combustible más eficiente del mercado, y el propano es de fácil mantenimiento. A diferencia de otras calderas que usan combustible diesel, además de que el precio del combustible es casi un 60% más alto, debido al quemador, está contamina más y forma hollín, lo que hace que el mantenimiento sea más difícil y costoso.

Una de las mayores ventajas de una caldera de condensación es que puede ajustar la temperatura de acuerdo con los requerimientos energéticos, lo que dará como resultado un rendimiento superior al 100%, lo que significa que es la caldera más eficiente del mercado, por lo que ahorrará dinero cómo caldera. Son aptas para cualquier edificio, por lo que abren un amplio mercado.

Todo lo que tenga ventajas suele tener desventajas. Cabe destacar que las calderas de condensación no tienen muchas deficiencias, pero en comparación con otras calderas, se puede decir que comprar una caldera de condensación es una gran inversión, aunque en 5 años amortizamos la inversión. Aquí podríamos pensar: ¿Qué pasa si la caldera ha excedido su vida útil de producción en 5 años a partir de ahora? Pues bien, como mencionamos anteriormente, estas calderas son muy fáciles de mantener, ya que apenas funcionan mal o están dañadas, y su vida útil es de muchos años.

Descubrimos que los diferentes tipos de calderas de condensación dependen del sistema de enfriamiento producido por los productos de combustión. Encontramos una caldera de condensación con un condensador integrado (es decir, el producto de combustión dentro de la caldera) o una caldera de condensación con un condensador fuera de la caldera (aunque es por donde sale el gas).

Para nosotros y nuestros hijos, la caldera de condensación es la caldera del futuro, porque en comparación con otras calderas tradicionales, la emisión de óxidos de nitrógeno y dióxido de carbono se reduce en un 70%. Hay que tener en cuenta que una de las pérdidas de energía de la caldera es la pérdida de calor de los humos, si la condensación reduce la temperatura de los humos, reducirá la pérdida de gases tóxicos y mejorará el rendimiento de la caldera.

El uso de calderas de condensación significa un menor consumo, una menor contaminación y un mejor rendimiento de la caldera para los clientes.

Las calderas de condensación parecen ser las primeras en el mercado. Solo necesitamos un pequeño empujón para conseguir uno o un buen plan de financiación Hoy en día, las empresas de Internet no ofrecen tasas de interés. En cualquier caso, hemos logrado nuestro objetivo, y ahora ya sabes de qué está hecha la caldera de condensación.

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